Santo Padre creará una comisión para la protección de los menores

 

 

Loading

 

Santo Padre creará una comisión para la protección de los menores

Loading

 

 

 

image

Santo Padre creará una comisión para la protección de los menores

 

Loading
PublicidadGaudiumPressEsHomeRight

La solemne ceremonia tendrá lugar en la tarde del 08 de diciembre para conmemorar el jubileo por lo …

 

El Santo Padre recordó que la evangelización es llevar a las personas al encuentro personal, real, …

 

La población respaldó la definición natural del matrimonio y la familia ya expresada en la legisl …

 

¿Existió Papá Noel? Más temprano o más tarde, todo niño hace esta pregunta. Y los padres puede …

 

Aquel buen hombre construyó una catedral. Pero la Doctora de la Pequeña Vía llevó a cabo una obr …

 

Loading

Loading

 

 

Santo Padre creará una comisión para la protección de los menores

Loading

 

Loading
 
Santo Padre creará una comisión para la protección de los menores
 

 

Fuente:: Gaudium Press

Leer más http://es.gaudiumpress.org/content/53725

Iglesia en Estados Unidos responde anuncio de demanda en contra de los Obispos por su oposición al aborto

Washington (Sábado, 07-12-2013, Gaudium Press) El anuncio de una demanda en contra de los Obispos de Estados Unidos a causa de sus directivas éticas y religiosas motivó una clara respuesta por parte del Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Mons. Joseph Kurtz. Pese a que la demanda no ha sido notificada por los canales formales, el prelado ofreció una respuesta pública en la cual advierte que la Iglesia en el país continuará enseñando la doctrina «a tiempo y a destiempo».

Según lo divulgado a través de los medios de comunicación, el argumento de los demandantes es que la defensa de la vida humana desde la concepción motivaría un tratamiento insuficiente a las mujeres en embarazo (por no permitir el aborto) y que esta situación habría causado un aborto espontáneo en un caso particular.

A estas acusaciones, Mons. Kurtz respondió que la pérdida de una vida es siempre una tragedia y que los detalles específicos del caso se tratarán con los directamente afectados, pero rechazó la acusación con firmeza. «la pretensión no tiene bases», afirmó. La directivas de la Iglesia «exigen un cuidado respetuoso y compasivo de las madres y sus hijos, durante y después de la gestación», aclaró el Arzobispo.

El aporte de la Iglesia en el campo de la salud

El Presidente de la Conferencia de Obispos explicó que el rechazo del aborto por parte de la Iglesia corresponde a la defensa de la dignidad de toda vida humana que está vinculada a la defensa de todos los demás derechos humanos y que ha motivado a los católicos a establecer «la red más grande de ministerios de servicios de salud sin ánimo de lucro de la nación». Esta red provee atención de alta calidad a madres e hijos, incluyendo a quienes no poseen recursos económicos suficientes.

«La Iglesia sostiene que toda vida humana, antes y después del nacimiento, tiene una dignidad inherente, y que los proveedores de cuidados de salud tienen la obligación resultante de respetar la dignidad de todos sus pacientes», declaró Mons. Kurtz. De igual manera, el rechazo del aborto está presente en el Juramento Hipocrático, que dio origen al concepto mismo de la medicina como profesión. La pretensión de la demanda de que los Obispos pudieran ser procesados por sostener esta doctrina sería una clara violación a los principios de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

El prelado concluyó recordando que el aporte de la presencia de los católicos en el área de la salud produce un gran beneficio para la sociedad y un refugio para las madres y sus hijos no nacidos sin importar sus condiciones económicas. «La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos continuará defendiendo estos principios a tiempo y a destiempo, y nos defenderemos de esta desorientada demanda», declaró.

Con información de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

 

Fuente:: Gaudium Press

Leer más http://es.gaudiumpress.org/content/53726

Rezar con insistencia y con la certeza que Dios escuchará nuestra oración, Francisco el viernes en Santa Marta
(RV).- El Papa reflexionó hoy sobre este tema en la homilía de la Misa en la Casa de Santa Marta. La oración, afirmó, tiene dos actitudes: es “necesaria” y al mismo tiempo es “segura” del hecho que Dios, en sus tiempos y en sus modos, escuchará la necesidad.
La oración, cuando es verdaderamente cristiana, oscila entre la necesidad que contiene siempre y la certidumbre de ser escuchada, aunque no se sepa con exactitud cuándo. Esto porque quien reza no teme disturbar a Dios y nutre una confianza ciega en su amor de Padre. Ciega como los dos ciegos del pasaje del Evangelio de hoy, que gritan detrás de Jesús su necesidad de ser curados. O como el ciego de Jericó, que invoca la intervención del Maestro con una voz más fuerte de quien quiere acallarlo. Porque el mismo Jesús – recordó el Santo Padre – nos ha enseñado a orar como “el amigo fastidioso” que pide comida a medianoche, o como “la viuda con el juez corrupto”:
“No sé si quizás esto suena mal, pero rezar es un poco molestar a Dios, para que nos escuche. Pero, el Señor lo dice: como el amigo a medianoche, como la viuda al juez… Es atraer los ojos, atraer el corazón de Dios hacia nosotros… Y esto lo han hecho aquellos leprosos que se le acercaron: ‘Si quieres, puedes sanarnos!’. Lo han hecho con una cierta seguridad. Así, Jesús nos enseña a rezar. Cuando nosotros rezamos, a veces pensamos: ‘Pero, si, yo digo esta es mi necesidad, le digo al Señor una, dos, tres veces, pero no con tanta fuerza. Después me canso de pedirlo y me olvido de pedirlo’. ´Éstos gritaban y no se cansaban de gritar’. Jesús nos dice: ‘Pidan’, pero también nos dice: ‘Llamen a la puerta’, y quien llama a la puerta hace ruido, disturba, da fastidio”.
Insistencia hasta el límite del fastidio. Pero también una inquebrantable certidumbre. Los ciegos del Evangelio son aún un ejemplo. “Se sienten – afirmó Francisco – seguros de pedir al Señor la salud”, porque a la pregunta de Jesús si creen que Él pueda curarlos, ellos responden: “¡Sí, Señor, creemos, estamos seguros!”:
“Y la oración tiene estas dos actitudes: es necesaria y es segura. Oración necesaria siempre: la oración, cuando nosotros pedimos alguna cosa, es necesaria: ‘tengo esta necesidad, escúchame, Señor’. Pero también, cuando es verdadera, es segura: ‘¡Escúchame! Yo creo que tú puedes hacerlo porque tú lo has prometido’”.
“Él lo ha prometido”: he aquí la piedra angular sobre la que se apoya la certidumbre de una oración. “Con esta seguridad – repitió el Obispo de Roma – decíamos al Señor nuestras necesidades, pero seguros que Él pueda hacerlo”. Rezar, dice, es sentirse preguntar por Jesús la pregunta a los dos ciegos: “¿Tú crees que yo pueda hacer esto?”:
“Él puede hacerlo. Cuando lo hará, como lo hará no lo sabemos. Esta es la seguridad de la oración. La necesidad de decirla con verdad, al Señor. ‘Soy ciego, Señor. Tengo esta necesidad. Tengo esta enfermedad. Tengo este pecado. Tengo este dolor…’, pero siempre la verdad, como son las cosas. Y Él siente la necesidad, pero siente que pedimos su intervención con seguridad. Pensemos si nuestra oración es necesaria y es segura: necesaria, porque decimos la verdad a nosotros mismos, y segura, porque creemos que el Señor puede hacer aquello que le pedimos”. (RC-RV)

Fuente:: News.va

Leer mas http://www.news.va/es/news/rezar-con-insistencia-y-con-la-certeza-que-dios-es

“Nuestro trabajo acaba de comenzar”, Cardenal O'Malley
(RV).- El Consejo de Cardenales instituido por el Santo Padre Francisco “para ayudarlo en el gobierno de la Iglesia universal y estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica Pastor Bonus sobre la Curia Romana”, terminó su segunda serie de reuniones este jueves. Sobre los temas que trataron, se habló en la Sala de Prensa del Vaticano en una rueda de prensa presidida por el Cardenal Sean Patrick O’Malley, arzobispo de Boston y miembro del consejo de Cardenales, junto con el Padre Lombardi, director de la Sala de Prensa. Ambos explicaron a los medios de comunicación los argumentos principales tratados en las reuniones: la institución de una Comisión para la protección de niños víctimas de abusos y el Consistorio para la creación de nuevos cardenales el 22 de febrero.
“El consejo de los Ocho”, ha dicho el Cardenal O’Malley, informará sobre el estado de los programas de actuación para la protección de la infancia, y formulará sugerencias para las nuevas iniciativas de la Curia, de las Conferencias Episcopales, así como de las congregaciones religiosas.
El Padre Lombardi añadió que el próximo ‘Consejo de los Ocho’ será el 17,18,19 de febrero y precederá al Consejo del Colegio Cardenalicio de los días 20, 21, y 22 de febrero.
Al final de la rueda de prensa el Cardenal O’Malley sintetizó los trabajos de estos tres días y recordó que todavía hay mucho que hacer, “nuestro trabajo acaba de comenzar”. (MZ-RV)

Fuente:: News.va

Leer mas http://www.news.va/es/news/nuestro-trabajo-acaba-de-comenzar-cardenal-omalley

Francisco de Asís y la reforma de la Iglesia por la vía de la Santidad: primera predicación de Adviento del padre Cantalamessa
(RV).- (audio) A las nueve de la mañana, en la Capilla Redemptoris Mater del Vaticano, Su Santidad el Papa Francisco asistió, junto a la Curia Romana, a la primera predicación de Adviento. Como en otras ocasiones, el sermón fue pronunciado por el padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia. El fraile capuchino tituló su reflexión de adviento en preparación a la Navidad: “Francisco de Asís y la reforma de la Iglesia por la vía de la Santidad”.
“Partiendo de la conversión de Francisco -dijo el predicador- dio inicio un movimiento que cambió el rostro de la Iglesia y que incidió fuertemente en la historia hasta nuestros días. La razón profunda de su conversión – añadió – no fue social, sino evangélica.» Y, además, Francisco «no acudió a sus propios leprosos por su espontánea voluntad, sino que fue guiado por el Señor. «No se enamora de una virtud – advirtió el padre Cantalamessa – incluso si se trata de la pobreza, se enamora de una persona».
Francisco no quiso ser un reformador pero su verdadera revolución consistió en volver a las raíces del Evangelio, acercándose a los hombres especialmente a los más pobres.
«Francisco no abrazó la pobreza ni tampoco a los pobres, abrazó a Cristo y por amor a él, se casó, por así decirlo «en segundas nupcias” «con Nuestra Señora Pobreza”. Así será siempre en la santidad cristiana. En la base del amor a la pobreza y a los pobres, o hay amor a Cristo, o los pobres serán de una u otra manera, instrumentalizados, y la pobreza se convertirá fácilmente en un hecho polémico contra la Iglesia, o una ostentación de mayor perfección respecto a otros en la Iglesia, como ocurrió, por desgracia, incluso entre algunos de los seguidores de san Francisco».
San Francisco hizo en su época lo que hizo más tarde el Concilio Vaticano II, “romper el aislamiento de la Iglesia, llevarla al contacto con la gente”. Y para reformar la Iglesia ha dicho el predicador, es necesario empezar por reformarse a sí mismo. “San Francisco nos enseña -ha dicho el padre Cantalamessa- que si queremos seguir a Jesús y vivir para él, tenemos que renegar de nosotros mismos y poner siempre en primer lugar la gloria de Cristo”.
ER RV

Fuente:: News.va

Leer mas http://www.news.va/es/news/francisco-de-asis-y-la-reforma-de-la-iglesia-por-l

Ciudad del Vaticano, 6 diciembre 2013 (VIS).-”Auscultar, discernir e interpretar, con la ayuda del Espíritu Santo, las múltiples voces de nuestro tiempo y valorarlas a la luz de la palabra divina, a fin de que la Verdad revelada pueda ser mejor percibida, mejor entendida y expresada en forma más adecuada”. Esa es una de las tareas del teólogo, ha afirmado el Papa Francisco, citando la constitución pastoral “Gaudium et spes”, recibiendo esta mañana a los miembros de la Comisión Teológica internacional, presidida por el arzobispo Gerhard Ludwig Müller, que acaban de celebrar su asamblea plenaria.
 
Los teólogos son, por tanto, “pioneros del diálogo de la Iglesia con las culturas; un diálogo, al mismo tiempo, crítico y benévolo que debe favorecer la acogida de la Palabra de Dios por parte de los hombres, de toda nación, raza, pueblo y lengua”, ha proseguido el Santo Padre, abordando, a continuación los temas que la Comisión ha tratado en la asamblea, comenzando por las relaciones entre el monoteísmo y la violencia.
 
Vuestras reflexiones -ha dicho- atestiguan que la Revelación de Dios constituye realmente una Buena Nueva para todos los hombres. ¡Dios no es una amenaza para el ser humano! La fe en el Dios único y tres veces santo no es y nunca puede ser generadora de violencia e intolerancia. Al contrario, su carácter, altamente racional le confiere una dimensión universal, capaz de unir a los hombres de buena voluntad. Por otra parte, la Revelación definitiva de Dios en Jesucristo ha hecho imposible cualquier recurso a la violencia ‘en el nombre de Dios’. Precisamente por su rechazo de la violencia, por haber derrotado al mal con el bien, con su sangre en la cruz, Jesús ha reconciliado a los hombres con Dios y entre ellos”.
 
El mismo concepto de paz ha sido el hilo conductor de la reflexión sobre la doctrina social de la Iglesia cuyo objetivo es “ traducir en lo concreto de la vida social el amor de Dios por el ser humano que se manifestó en Jesucristo… Y la Iglesia tiene que vivir, en primer lugar dentro de sí, el mensaje social que lleva al mundo. Las relaciones fraternales entre los creyentes, la autoridad como servicio, la compartición con los pobres: todos estos rasgos que caracterizan la vida eclesial desde sus orígenes, pueden y deben constituir un modelo vivo y atractivo para las diversas comunidades humanas, desde la familia a la sociedad civil”.
 
Ese testimonio -ha recalcado el Obispo de Roma- pertenece al Pueblo de Dios en su conjunto, que es un Pueblo de profetas. Por el don del Espíritu Santo, los miembros de la Iglesia poseen el “sentido de la fe”. Se trata de una especie de ‘instinto espiritual’ que hace ‘sentire cum Ecclesia’ y discernir lo que es conforme a la fe apostólica y al espíritu del Evangelio. Efectivamente, el ‘sensus fidelium’, no se puede confundir con la realidad sociológica de una opinión mayoritaria. Por lo tanto es importante, y es vuestra tarea, elaborar los criterios que permitan discernir las expresiones auténticas del ‘sensus fidelium’. Esta atención es de máxima importancia para los teólogos. El Papa Benedicto XVI subrayó varias veces que el teólogo debe permanecer a la escucha de la fe vivida por los humildes y los pequeños, a los que el Padre quiso revelar lo que está escondido a los doctos y a los sabios”.
 
La misión del teólogo es al mismo tiempo “ fascinante y arriesgada. Fascinante porque la búsqueda y la enseñanza de la teología pueden convertirse en un verdadero camino de santidad, como atestiguan numerosos Padres y Doctores de la Iglesia. Pero también es arriesgada porque comporta tentaciones: la aridez del corazón, el orgullo, incluso la ambición”, ha observado el Papa recordando a este propósito la misiva que una vez San Francisco de Asís mandó a San Antonio de Padua :” Me gusta que enseñes la sagrada teología a los hermanos, con tal de que, con el estudio, no apagues el espíritu de santa oración y devoción”.
 
Al final, el Santo Padre ha encomendado a los teólogos y teólogas a la Virgen Inmaculada para que “crezcan en este espíritu de oración y de devoción y, así, con profundo sentido de humildad, sean verdaderos servidores de la Iglesia”.

Fuente:: News.va

Leer mas http://www.news.va/es/news/los-teologos-son-pioneros-del-dialogo-de-la-iglesi

Ciudad del Vaticano, 6 diciembre 2013 (VIS).-El arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados, ha intervenido en la XX reunión del Consejo de ministros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que concluye hoy en Kiev (Ucrania). Ese país ostenta actualmente la presidencia de dicho organismo.
 
El arzobispo se ha referido a los diversos ámbitos de acción de la OSCE a lo largo del pasado año, notando con agrado, por cuanto respecta al área politico-militar “la actualización satisfactoria del Documento OSCE sobre la no proliferación de armas” . A pesar de ese resultado, la Santa Sede manifiesta su preocupación por la ausencia de progresos en la actualización del Documento de Viena que es “esencial para asegurar más transparencia en las actividades de equipamiento militar de los estados participantes, requisito previo para la estabilidad y la seguridad de la región”.
 
En materia económica-ambiental, el prelado ha solicitado “mayor voluntad política y un compromiso más acentuado, comparable a los evidenciados en otras dimensiones”, reafirmando el interés de la Santa Sede por la salvaguardia de la creación y el aprecio por el énfasis que la presidencia ucraniana ha dado a las actividades ligadas al ahorro energético y a las fuentes de energía renovables.
 
Otra tema abordado ha sido el de las migraciones. “Según la Santa Sede -ha dicho el Secretario para las Relaciones con los Estados – los derechos de los emigrantes deben ser fundamentales. Incluso en tiempos de crisis financiera, los emigrantes no deben considerarse nunca en términos de su función económica como mano de obra temporal o como residentes permanentes. Su dignidad de personas debe tener la precedencia sobre cualquier otra consideración. En este contexto, también ha denunciado el “problema persistente del tráfico de seres humanos. Un crimen odioso que debe perseguirse con todos los medios legales disponibles.”
 
En el ámbito de la dimensión “humana” y de las libertades de pensamiento, de conciencia y de religión, monseñor Mamberti ha afirmado que era “inquietante” observar que dieciesiete siglos después del Edicto de Milán, que concedía a los súbditos del Imperio romano la libertad religiosa, “en la región de la OSCE son siempre más numerosos los ataques contra los cristianos, motivados por prejuicios. Cuando hablamos de negación de la libertad religiosa y de intolerancia, en particular contra los cristianos, pensamos inmediatamente en algunos países fuera de la OSCE … No debemos olvidar que hay episodios de intolerancia o de marginación de la religión o de los creyentes también en las sociedades democráticas, donde por suerte, no hay persecuciones violentas”.

Fuente:: News.va

Leer mas http://www.news.va/es/news/arzobispo-mamberti-en-la-osce-intolerancia-contr-2

Telegrama del Papa por el fallecimiento de Nelson Mandela: que su ejemplo inspire la justicia y el bien común en las aspiraciones de Sudáfrica
(RV).- El Santo Padre Francisco ha escrito un telegrama de pésame al presidente sudafricano, Jacob Zuma, en el que expresa su dolor y tristeza por el fallecimiento del ex presidente Nelson Mandela. El Papa reza por él y envía sus condolencias a toda la familia Mandela, a los miembros del Gobierno y a todo el pueblo de Sudáfrica. Al encomendar el alma del difunto a la misericordia infinita de Dios Todopoderoso, el Papa Francisco pide al Señor que consuele y fortalezca a todos los que lloran su pérdida.
En su mensaje de pésame el Papa Francisco rinde homenaje al firme compromiso demostrado por Nelson Mandela en la promoción de la dignidad humana de todos los ciudadanos de la nación y en la creación de una nueva Sudáfrica basada en los firmes cimientos de la no violencia, la reconciliación y la verdad. El Papa reza para que el ejemplo del difunto presidente inspire a las generaciones de sudafricanos a poner la justicia y el bien común en la vanguardia de sus aspiraciones políticas. Con estos sentimientos, el Pontífice invoca sobre todos el pueblo de Sudáfrica los dones divinos de la paz y la prosperidad.
ER RV

Fuente:: News.va

Leer mas http://www.news.va/es/news/telegrama-del-papa-por-el-fallecimiento-de-nelson

MonsSanzMontesMons. Jesús Sanz      Será quizás la distancia con la que nos asomamos a un texto la que nos impide por exceso o por defecto poder leer lo que allí se dice exactamente. Que si te acercas demasiado te obcecas con una palabra o incluso con una letra sin más, y pierdes el nexo que esa letra tiene con la palabra que la deletrea, así como la palabra con la oración gramatical que permite entender lo que se quiere comunicar. Pero no se resuelve este exceso si caemos en el defecto contrario de tomar tanta distancia que terminamos por no ver siquiera lo que allí se dice propiamente hablando o propiamente escribiendo. Y entonces se suele inventar con más o menos impunidad, con mayor o menor intención ideológica lo que nadie ha escrito pero que tal lector en su atalaya miope nos cuenta pontificando con toda desvergüenza.

Así está ocurriendo con la exhortación del Papa Francisco a propósito de la alegría del Evangelio. Y es que no es un certificado para navegantes que en sus propias aguas turbulentas maldicen a diestra y siniestra (nunca mejor dicho) cuando no les cuadra lo que con evangélica libertad está diciendo el sucesor de Pedro como obispo de Roma y pastor de la Iglesia universal.

Algunos se han puesto muy contentos y otros muy nerviosos, cuando el Papa ha dicho que habrá que revisar las costumbres, los horarios, los estilos para que la Iglesia encuentre el cauce adecuado de la evangelización de nuestro mundo actual. Pero ¿quién señala esas “costumbres” que hasta cinco veces se mencionan en la exhortación papal? ¿a cuáles se refiere el santo Padre? El texto no va más allá, pero indica una clave que es la que propiamente nos avisa y predispone para un verdadero discernimiento eclesial: el ardor misionero de anunciar a Jesucristo a nuestra generación, de anunciarlo como una buena noticia que llena de alegría el corazón y de esperanza la ciudad. Y citando Francisco a Juan Pablo II recuerda que «toda renovación en el seno de la Iglesia debe tender a la misión como objetivo, para no caer presa de una especie de introversión eclesial». Efectivamente, de eso se trata. No de dar rienda suelta a los entusiasmos rencorosos o de recluirse con tristeza en los cuarteles de invierno.

Hace unos días hablaba Francisco de esa forma de “progresismo adolescente” que abriga la pretensión de revisar hasta lo más sagrado. Hay que decir que hay cosas, como el Papa recuerda un día sí y otro también, que no admiten ninguna negociación pese a que pese a algunos diestros y a algunos siniestros. Hay cuestiones que versan sobre costumbres coyunturales de otras épocas que son las que podemos y quizás tenemos que cambiar, pero hay otras que hemos de custodiar fielmente por responder a la verdad que nos constituye como personas y que nos identifica como Iglesia.

Y esto aunque salten las alarmas que se censuran con la sordina correspondiente, cuando este papa, éste, habla de la vida en todos sus tramos, incluyendo al niño no nacido o al anciano terminal; o de la dignidad de la mujer sin guiños demagógicos; o de la mentalidad dominante que pretende domesticar a los cristianos desde amenazas o adulaciones políticas y sus broncas mediáticas; o de la crítica resentida de la Iglesia dentro y fuera de ella; o la frivolidad de quien juega al carrerismo en la Iglesia buscando piadosamente prebendas, ascensos y cotas de poder; o de la mundanidad que nos hace egoístas, insolidarios, mediocres, incapaces de conmoverse ante el grito de los pobres de verdad. Hay que leer al papa, todos los días que nos dirige su palabra, escuchando lo que dice y atendiendo a lo que calla.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

?@jesussanzmontes

Fuente:: Mons. Jesús Sanz

Leer mas http://www.agenciasic.com/2013/12/06/leyendo-a-francisco-a-diestra-y-siniestra/

Evangelizar desde la alegríaMons. Manuel Sánchez Monge      «El gozo del Evangelio» es ciertamente un documento programático, extenso pero sencillo de leer, que ha sido escrito pensando en cada uno de nosotros. El papa sabe muy bien que “hoy los documentos no despiertan el mismo interés que en otras épocas, y son rápidamente olvidados”, por eso se ha esforzado por componer un documento, profundo y concreto, a la vez. Si lo leemos y lo ponemos en práctica pronto veremos sus frutos.

1. El Evangelio es alegre

Con el lenguaje directo que le caracteriza nos recuerda el papa Francisco que no podemos ser cristianos de ‘Cuaresma sin Pascua’. «Un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral». El papa constata que el consumismo y hedonismo que campean en la sociedad actual conducen a una tristeza individualista, que produce gente resentida, instalada en la queja, sin capacidad de engendrar vida a su alrededor. Él anuncia que se ha acabado el tiempo de los cristianos pesimistas, quejosos y desencantadoscon cara de vinagre. Los que “se dejan salvar por Jesús son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento». El Evangelio es «buena noticia» y por eso reporta alegría. «Con Jesucristo –dice el papa- siempre nace y renace la alegría”. Por eso nos invita “a una nueva etapa evangelizadora marcada por esta alegría”. Los cristianos anunciamos el Evangelio «no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría. La Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción». Porque la alegría es como una especie de imán que atrae hacia Cristo.

2. Una Iglesia más abierta

«Jesucristo, advierte el papa, rompe los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrarlo, y nos sorprende con su constante creatividad divina». Es necesario valorar a los fieles «que conservan una fe católica intensa y sincera, expresándola de diversas maneras, aunque no participen frecuentemente del culto». En segundo lugar, a las personas que no viven los principios cristianos, por indiferencia, hipocresía o corrupción. Pero lo más importante es abrirse a «quienes no conocen a Jesucristo o siempre le han rechazado». Ya Juan Pablo II nos recordó que “es necesario mantener viva la solicitud por el anuncio” a quienes están alejados de Cristo, “porque esta es la tarea primordial de la Iglesia”». Francisco recuerda la frase del Evangelio: «Habrá más gozo en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesiten convertirse».

Francisco quiere una Iglesia a la escucha de todos, como «casa abierta»; la prefiere mejor accidentada que enferma de temor a equivocarse. Y considera al obispo como alguien que va a veces delante, o mezclado con su pueblo, e incluso detrás para ayudar a los rezagados. «La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la ha ”primereado” en el amor. Por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos”», dice el papa, quien reitera que prefiere una Iglesia «herida y manchada por salir a la calle» antes de que esté «preocupada por ser el centro». Si algo debe inquietarnos es que tantos hermanos nuestros vivan de espaldas a Jesús.

3. Una Iglesia más misionera

El papa sostiene que la actividad misionera es el mayor desafío actual para la Iglesia y subraya que la causa misionera debe ser la primera. «La salida misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia», destaca. «Todos estamos llamados a esta nueva salida misionera» y nos invita a «salir de la propia comodidad y a atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio». Más aún: el papa Bergoglio sostiene que «es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo». «Bajando hasta la humillación si es necesario», «tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo». «Sueño, nos dice, con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual, más que para la autopreservación». Esta misión exige una transformación de la Iglesia que afecta a todas sus estructuras, desde las parroquias, que deben estar más cerca de la gente y orientarse a la misión; hasta las iglesias locales, en las que se han de potenciar «los mecanismos de participación que propone el Código de Derecho Canónico y otras formas de diálogo pastoral, con el deseo de escuchar a todos»; y, por último, también en el papado, en donde se debe «encontrar una forma del ejercicio del primado», concediendo también atribuciones concretas a las Conferencias Episcopales.

4. Evangelización, tarea de todos

La evangelización es tarea de todo el pueblo de Dios. Ninguno está excluido. Evangelizar no es algo reservado a un grupo particular. Todos los bautizados están directamente involucrados en esta tarea. El papa Francisco explica cómo ella se puede desarrollar y las etapas que expresan su progreso. En primer lugar se detiene a subrayar «el primado de la gracia» que obra sin descanso en la vida de cada evangelizador. Desarrolla, además, el tema del «inmenso papel desempeñado por las diversas culturas en su proceso de inculturación del Evangelio, y previene sobre terminar cayendo en la vanidosa sacralización de la propia cultura». Luego indica el itinerario fundamental de la nueva evangelización en el encuentro interpersonal y en el testimonio de vida.

Finalmente, aboga por que la piedad popular sea valorada, pues ella expresa la fe genuina de tantas personas que en este mundo dan un verdadero testimonio de la simplicidad del encuentro con el amor de Dios. Por último, el papa hace una invitación a los teólogos para que estudien las mediaciones necesarias a fin de valorar las distintas formas de evangelización, no sin antes considerar ampliamente el tema de la homilía como forma privilegiada de evangelización, la cual necesita una auténtica pasión y amor por la Palabra de Dios y por el pueblo que ha sido confiado a los Pastores.

5. El fetichismo del dinero

Francisco no es un papa que arremeta contra nada ni contra nadie. Sólo lo hace y duramente contra el mercado porque nos ha infundido miedo y nos ha arrebatado la alegría. Critica sin paliativos la perversidad de la economía de mercado. «Tenemos que decir no a una economía de la exclusión y la iniquidad. Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano vagabundo y que sí lo sea la caída de dos puntos de la Bolsa». No es verdad que el mercado provoque por sí mismo mayor equidad e inclusión social. Esta idea «expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico mientras los excluidos siguen esperando». Se ha instaurado «una nueva tiranía invisible, que impone sus leyes» y rigen «los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta». «La posesión privada de los bienes, afirma el papa, se justifica para cuidarlos y acrecentarlos de manera que sirvan mejor al bien común, por lo cual la solidaridad debe vivirse como la decisión de devolverle al pobre lo que le corresponde». Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro encuentra una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía». Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar.

6. No al aborto y al acceso de las mujeres al sacerdocio ministerial

Respecto al aborto, Francisco no tiene duda alguna: «No debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión. Quiero ser completamente honesto al respecto. Éste no es un asunto sujeto a supuestas reformas o modernizaciones» y no se trata de que la postura de la Iglesia sea ideológica, oscurantista. “Esta defensa de la vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa de cualquier derecho humano: supone la condición de que un ser humano es siempre sagrado e inviolable». Esto no le impide ejercer la autocrítica y declarar abiertamente: «También es verdad que hemos hecho poco para acompañar adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, donde el aborto se les presenta como una solución rápida a sus profundas angustias, particularmente cuando la idea que crece en ellas ha surgido como producto de una violación o en un contexto de extrema pobreza. ¿Quién puede dejar de comprender esas situaciones de extremo dolor?».

7. Preferencia por los pobres

El Evangelio debe llegar a todos, sin ningún tipo de exclusión. Algunos, sin embargo, son privilegiados. Para evitar equívocos, el papa Francisco presenta su orientación: No tanto los amigos y los vecinos ricos, sino especialmente los pobres, los enfermos, aquellos que con frecuencia son despreciados y olvidados no deben quedar dudas ni subsistir explicaciones que debiliten este mensaje tan claro». «Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad». El papa recuerda que la opción por los desfavorecidos es «teológica» antes que sociológica, pues parte del ejemplo de Jesús, y subraya que los pobres «tienen mucho que enseñarnos». En su atención, además, va el bienestar de toda la población: «Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres… no se resolverán los problemas del mundo». Para los cristianos es algo apremiante, pues la comunidad cristiana que se olvide de ellos «corre el riesgo de disolverse».

8. Mayor presencia femenina

El papa reconoce la indispensable aportación de la mujer en la sociedad, con una sensibilidad, una intuición y unas capacidades peculiares que suelen ser más propias de las mujeres que de los varones y «cómo muchas mujeres comparten responsabilidades pastorales junto con los sacerdotes. Pero todavía es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia», especialmente en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes, tanto en la Iglesia como en las estructuras sociales. También deja claro que «la reserva del sacerdocio a los varones no se pone en discusión», pero subrayando que es necesario entender los ministerios como servicio y no como poder.

9. La Eucaristía no es sólo para los perfectos

«La Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas», escribe el papa. Y añade que las puertas de los sacramentos deben estar abiertas. Habla en particular del bautismo y de la eucaristía. De ella dice que no es un «premio para perfectos, sino un generoso remedio y un alimento para los débiles». Francisco no impone estas opiniones que pueden resultar controvertidas en el caso de los divorciados vueltos a casar, sino que propone una reflexión pastoral con «prudencia y audacia». También pide que la pastoral «no se obsesione» con «la transmisión desarticulada de una multitud de doctrinas».

10. El contenido de la fe y el lenguaje que lo expresa

Es necesario, por tanto, «concentrarse en lo esencial» y «saber que solamente una dimensión sistemática, es decir, unitaria, progresiva y proporcionada de la fe puede ayudar verdaderamente. Esto implica para la Iglesia la capacidad de evidenciar la jerarquía de las verdades» y su adecuada referencia con el corazón del Evangelio. Esto impide caer en el «peligro de una presentación de la fe hecha solo a la luz de algunas cuestiones morales como si ellas pudieran prescindir de su relación con la centralidad del amor. Fuera de esta perspectiva, el edificio moral de la Iglesia corre el riesgo de convertirse en un castillo de naipes, y este es nuestro mayor peligro». Hay que lograr un sano equilibrio entre el contenido de la fe y el lenguaje que lo expresa. Puede suceder, a veces, que la rigidez con la que se pretende conservar la precisión del lenguaje, vaya en detrimento del contenido, comprometiendo así la visión genuina de la fe.

Conclusión

«¡No nos dejemos robar la alegría de la evangelización!», advierte el papa con un lenguaje claro, inmediato, sin retórica ni subterfugios. El papa latinoamericano va al núcleo de los problemas que vive el hombre de hoy y que exigen de la Iglesia mucho más que una simple presencia. A ella se le pide una diligente acción programática y una renovada praxis pastoral que manifieste su compromiso por la nueva evangelización.

Como en otros momentos cruciales de la historia, también hoy la Iglesia siente la urgencia de afinar la mirada para cumplir la evangelización a la luz de la adoración; con una mirada contemplativa para continuar viendo los signos de la presencia de Dios. Signos de los tiempos no solo estimulantes, sino puestos como criterio para un testimonio eficaz.

El papa Francisco es el primero de todos en recordar el misterio central de nuestra fe: «No huyamos de la resurrección de Jesús, non nos demos por vencidos jamás, suceda lo que suceda». La Virgen María, estrella de la nueva evangelización, es el icono de la genuina acción de anunciar y transmitir el Evangelio que la Iglesia está llamada a realizar con gran entusiasmo e inmutable amor por el Señor Jesús.

† Manuel Sánchez Monge,

Obispo de Mondoñedo-Ferrol

Fuente:: Mons. Manuel Sánchez Monge

Leer mas http://www.agenciasic.com/2013/12/06/evangelizar-desde-la-alegria/