Un aplauso para la Virgen
Mons. Jaume Pujol El 8 de diciembre de 1965, el papa Pablo VI clausuró el concilio Vaticano II, que había durado tres años. Escogió para ello la fiesta de la Inmaculada Concepción en honor a la Virgen y en petición de protección sobre la gran obra conciliar. Poco tiempo antes, cuando el mismo papa, en la aprobación de la Constitución sobre la Ig…









